Can Illa es una antigua masía de payés de piedra, heredada de padres a hijos desde el año 1258. En el 1990 la masía se remodeló para dar lugar a una residencia de turismo rural. Fue una de las primeras casas rurales en la Vall de Camprodón, donde se alquilaban habitaciones destinadas al turismo. Actualmente, los propietarios de la casa de payés también se dedican a la ganadería.

La masia está situada
en medio del valle, rodeada de montañas con unas vistas espectaculares sobre el pueblo de Molló (situado a 4 km de Molló en dirección al Coll d'Ares), en la comarca del Ripollés (Gerona).

Prados, campos, ríos, bosques de pinos y todo tipo de flora pirenaica hacen de nuestro paisaje uno de los mas preciados, haciendo de él, un ambiente rural idóneo para escapar del estrés de las grandes ciudades y disfrutar de la naturaleza que ofrece nuestra tierra, el pirineo de Gerona.

La masía se puede alquilar entera o por habitaciones. Se sirven desayunos y cenas con productos artesanales de elaboración propia, como: embutidos, mermeladas, tortillas y diferentes tipos de dulces tradicionales.